No importa cómo ni dónde, este es el momento adecuado. En el siguiente artículo te mostramos cómo puedes dar ese salto de Fe necesario en tu vida.

“Confía en Él Señor, y haz el bien; Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad”. Salmos 37:3
En tiempos difíciles, como los que estamos atravesando, es fundamental mantener nuestra Fe en Dios. La confianza en Él es un escudo que nos protege de las adversidades y nos ayuda a superar los momentos de incertidumbre y desesperación.
La sociedad actual nos bombardea constantemente con mensajes que nos hacen creer que la felicidad está en el consumo de bienes materiales y en la acumulación de riqueza.
Pero esta búsqueda desenfrenada de bienestar nos aleja de Dios y nos hace perder el rumbo, generando problemas económicos y sociales que han culminado con la vida de muchas personas. El desempleo, la falta de ingresos y la incertidumbre sobre el futuro pueden llevarnos a perder la confianza en nosotros mismos y en el Espíritu Santo.

“Estén siempre alegres, oren sin cesar, den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús”. 1 Tesalonicenses 5:16-18
Pero en estos momentos, lo más importante es reaccionar rápidamente y acercarnos a Dios de manera auténtica y sincera. La oración y la lectura de Su Palabra pueden ser herramientas muy poderosas para recuperar la confianza perdida y encontrar la fuerza interior que necesitamos para superar cualquier obstáculo.
Es fundamental no caer en la inacción, ya que esto puede llevarnos a estados depresivos y aislarnos de los demás. Debemos recordar que Dios nos creó para trabajar y esforzarnos desde el amor más puro y genuino. Si nos dejamos llevar por la inactividad y la apatía, corremos el riesgo de evadirnos a través de los excesos y perder el camino que Dios ha preparado para nosotros.

“No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús". Filipenses 4:6-7
La gratitud también es una actitud clave en nuestra relación con Dios. Cuando nos acercamos a Él, nos damos cuenta de que siempre estuvo a nuestro lado y que nunca dejó de escucharnos. Debemos ser agradecidos por la vida que nos ha dado, que está llena de buenos y malos momentos que nos ayudan a crecer y fortalecer nuestra Fe.
La esperanza es otro aspecto fundamental en nuestra relación con Dios. Cuando confiamos en Él y seguimos Sus enseñanzas, podemos ver las cosas con más claridad y encontrar un propósito en la vida. La esperanza nos permite mirar hacia el futuro con optimismo y seguridad, sabiendo que Dios tiene un plan para nosotros y que nos guiará en todo momento.

“Yo pongo toda mi esperanza en El Señor; mi alma espera en él, confío en su palabra.” Salmos 130:5
Pero para mantener nuestra Fe y nuestra confianza en Dios, es importante mantener una relación cercana y auténtica con Él. Debemos cultivar una vida de oración y de lectura de Su Palabra, y buscar siempre la guía del Espíritu Santo en nuestras decisiones y acciones.
En definitiva, la confianza en Dios es un escudo que nos protege y nos da fuerza en momentos de adversidad. Debemos mantener nuestra Fe y nuestra Esperanza en Él, y confiar en que Su Gracia nos guiará siempre hacia un futuro lleno de bendiciones y amor.